Un año más, seguro que las bodas forman parte de tu agenda en 2018 y empiezas a comerte la cabeza con el look que vas a llevar para ese día tan especial para tu hermana, prima o esa amiga íntima a la que tanto aprecias.

Aunque es indiscutible que la novia es la verdadera protagonista de una boda, sintiéndolo mucho por el novio, es cierto que las invitadas tienen su papel en estos eventos. Además, si eres una de las más allegadas, las miradas también se centrarán en ti porque a todas nos encanta ver lo que lleva el resto de invitadas principales.

Vamos a darte algunas pistas para acertar con tu atuendo y que no metas la pata y llames la atención más que la propia novia por desconocer algunas claves importantes.

Ten en cuenta la fecha

Aunque parezca una tontería y es algo obvio que vemos cuando recibimos la invitación o la llamada de esa amiga que va a casarse para decirnos el día, muchas chicas lo pasan por alto.

No es igual una boda en pleno mes de agosto que una en diciembre o en primavera y por tanto el look tampoco puede ser igual. Algunas invitadas se empeñan en colocarse un modelo que les encanta de terciopelo o paño cuando las temperaturas son demasiado altas o un pantalón de verano en tonos pastel en pleno febrero cuando está nevando en muchas zonas.

Ten en cuanta eso antes de comprar nada y elige el look más adecuado según la estación del año.

Infórmate bien del lugar y la hora

Además de la fecha, el lugar de la ceremonia y del banquete también son importantes. Ya sabes que una boda por la iglesia requiere más discreción que un evento civil, al menos durante la ceremonia en sí.

Tampoco es lo mismo una boda en la playa, con invitados vestidos en plan informal, que una en un lujoso hotel o en una finca a la que hay que acceder caminando.

Es cuanto al horario, super importante. No se te ocurra plantarte un vestido largo en una boda de día o un pedazo de tocado inmenso o pamela en una de noche.

Los complementos, sí importan

Más allá de elegir un buen vestido, falta o pantalón, está la elección de los accesorios. Para muchas chicas, combinarlos es difícil y recurren a accesorios a juego que aportan un look nada elegante sino más bien hortera.

No hace falta que el bolso sea exactamente en el mismo tono que los zapatos, la chaqueta o el tocado. Hay algunas mezclas de colores que ni te imaginas y quedan fenomenal. Eso sí, tampoco vayas como un farolillo de feria con muchas tonalidades.

Si tienes dudas, recurre a algún estilista o fíjate en las invitadas más guapas de tus revistas preferidas.

Soso, mejor que recargado

Ante la duda, más vale quedarse corta. Nos referimos a recargar tu look con accesorios por todas partes que combinen o no podrían provocar una imagen demasiado barroca.

Si vas a ponerte un collar llamativo, evita llevar pendientes grandes o si llevas una enorme pamela, todo lo demás sobrará. Si no sabes muy bien qué accesorios añadir a tu atuendo, mejor quitar que poner.

Conoce bien el protocolo

El protocolo de las bodas no sólo se limita a los protagonistas sino también a los invitados. Aunque parezca muy obvio siempre hay alguna invitada que se cuela sin respetar “las normas”.

Vestir de blanco no está bien porque para eso está la novia, pero tampoco es conveniente ponerse un vestido largo en una boda de mañana o una gran pamela en una boda de noche. ¿Puedes hacerlo? Claro, por poder sí, pero no te sorprendas si te miran más de lo normal o percibes cuchicheos entre el resto de invitadas.

Meter la pata es más fácil de lo que parece si no estás al día de las tendencias y no conoces las normas básicas de este tipo de eventos. Pero, tranquila, siempre podrás consultar a una amiga, en una revista o a una wedding planer.

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